Australia
ABORÍGENES
DE AUSTRALIA

Los
pueblos aborígenes, junto con los pueblos del
Estrecho de Torres - de los cuales se diferencian
étnica y culturalmente - son los habitantes
originarios de Australia. Los arqueólogos creen que
viven allí desde hace entre cuarenta y sesenta mil
años.
Existen unos 500 pueblos aborígenes diferentes en
Australia, cada uno con su propia lengua y
territorio, y normalmente compuestos por diferentes
clanes. Su tierra fue invadida desde finales del
siglo XVIII, con consecuencias catastróficas para
ellos.
¿Cómo viven? La tierra es absolutamente fundamental
para los pueblos aborígenes: es el centro de su vida
tanto física como espiritual. Antes de la invasión,
la mayor parte de los aborígenes se asentaba en
comunidades semi-permanentes a lo largo de la costa,
y vivían de la agricultura, la piscicultura y la
crianza de animales. Los aborígenes que vivían en el
interior, en el bosque bajo y en el desierto,
practicaban la caza y la recolección, y quemaban la
maleza para fomentar el crecimiento de las plantas de
las que se alimentaban los animales que cazaban. Eran
expertos en encontrar agua. Hoy en día más de la
mitad de los aborígenes vive en ciudades, a menudo en
los suburbios y en muy malas condiciones. Otros
trabajan como temporeros en los ranchos de ganado que
han usurpado su tierra. Muchos otros, en especial en
la mitad norte del continente, han logrado aferrarse
a su tierra y aún cazan y obtienen su alimento de la
tierra.
¿A qué problemas se enfrentan? Desde que se produjo
la invasión británica, los aborígenes han visto cómo
su tierra les era arrebatada o destruida. Hasta 1992,
año en que fue finalmente anulado, el principio legal
en relación a la tierra aborigen que regía las leyes
británicas y después las australianas era el de
"terra nullius", que significa que la tierra estaba
vacía hasta la llegada de los británicos, que no
pertenecía a nadie y podía legítimamente ser ocupada.
En la actualidad, la mayor parte de esta tierra aún
debe ser devuelta, y su pérdida ha tenido un efecto
devastador a nivel social y psicológico sobre los
aborígenes. Las primeras invasiones también
desencadenaron fuertes epidemias que mataron a miles;
otros muchos fueron masacrados. En tan sólo cien años
desde la primera invasión de su tierra, su número se
redujo de aproximadamente un millón a sólo 60.000.
Durante gran parte del siglo XX, las matanzas
organizadas fueron sustituidas por una política que
consistía en trasladar a los niños aborígenes a vivir
lejos de sus padres, con familias blancas, o en
escuelas misioneras, con el fin de erradicar
cualquier vestigio de la cultura o la lengua
aborígenes. Hoy siguen enfrentándose al racismo y la
violencia, y muchos viven en situaciones deplorables.
Como consecuencia de esto los aborígenes tienen una
tasa de mortandad infantil y suicidio más alta, y una
esperanza de vida más baja que el resto de la
población, y constituyen una parte desproporcionada
de la población reclusa. Aunque un juicio histórico
en 1992 derogó finalmente el principio racista "terra
nullius", el Gobierno ha hecho todo lo posible, desde
entonces, por obstaculizar las reclamaciones
territoriales de los aborígenes. Sin embargo, a pesar
de las muchas trabas, algunos aborígenes, como los
martu del oeste del continente, han logrado los
títulos de propiedad sobre sus
tierras.

Fotos:
Loïc Martin
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¿Cómo les ayuda Survival? Survival ha proporcionado fondos para algunos proyectos gracias a los cuales los aborígenes regresan de las ciudades a sus tierras ancestrales. Apoyamos los esfuerzos de los aborígenes por conseguir el reconocimiento del "Título Nativo" sobre su tierra, en los tribunales y en el parlamento. En concreto, Survival ha apoyado la campaña de los aborígenes mirrar en el Territorio del Norte, en contra de la construcción de una mina de uranio en sus tierras sagradas. Esta campaña parece haber tenido éxito, logrando que la compañía minera no continúe con sus planes.